Como cada año, el 1mexico_cultura_yaqui250_200602272 de octubre se celebra el mayormente denominado ‘Día de la raza’, el cual conmemora la llegada de Cristóbal Colón a las Américas, aunque él murió creyendo que había descubierto la India. Esta primera expedición finalizada en 1492 propuso la organización de otros viajes menores financiados por la corona española, como los de Núñez de Balboa que cruzó a pie el estrecho de Panamá y encontró el océano Pacífico (1513); y el de Francisco Hernández de Córdoba (1517) y Juan de Grijalva (1518) que recorrieron las costas mexicanas. El florentino Américo Vespucio (1451-1512) recorrió la costa norte de América del Sur, los litorales de Brasil y el sur de la Patagonia, y comprobó definitivamente que a donde Colón había llegado no era la India, sino un nuevo continente al que dio su nombre: América.

De ahí que nos llamemos americanos, y más específicamente, latinoamericanos, por nuestro idioma castellano derivado del latín. Al final, le debemos nuestro gentilicio al originario de Florencia, Américo Vespucio, ni siquiera a Colón. Lo demás, es que somos una mezcla de varias culturas, mestizos de pura cepa: los hay argentinos, chilenos, venezolanos, colombianos, peruanos, costarricenses, salvadoreños, guatemaltecos, mexicanos y otros más que no alcanzo a mencionar. Cada nación con su propia ley, cultura, folklore, ideosincracia e historia. Cada pueblo con una identidad enraizada en sus lugares, sus olores, su gente y sus símbolos patrios. Pueblos que han sido catalogados como ‘países subdesarrollados’ o lo que es lo mismo, ‘en vías de desarrollo’, comúnmente afectados por las acciones y mandatos de Estados Unidos de Norteamérica (nombre cuestionable, dado que Norteamérica incluye a México y Canadá) y otras naciones llamadas ‘grandes potencias’.

Con todo, y pese a los Tratados de Libre Comercio y a la gran influencia cultural que le hemos permitido a otros países, arde en muchos de nosotros, todavía, un orgullo y un celo que se niegan a morir, que se rehúsa a negociar, incluso, con la globalización que iguala ideologías, tecnologías, moda, medicina, medios de comunicación y políticas. Los mexicanos, no podemos ser más el ofesivamente llamado “patio trasero” de Estados Unidos, sobre todo cuando poseemos un vasto territorio tan increíblemente diverso que nada le pide al del vecino país del norte. Principalmente cuando somos dueños de una riqueza cultural de la que no todos gozan.

Ciertamente tenemos muchas deficiencias en nuestro sistema de gobierno, en la impartición de justicia, y en la distribución de las riquezas; sin embargo, yo como miles de mexicanos, sigo teniendo el mismo deseo del Maestro José Vasconcelos: Convertir a México en el país más importante, culturalmente hablando de América Latina. Ya que,
Vasconcelos pensaba que México “es heredero de una enorme tradición cultural”.
En México y Latinoamérica, hay mucha cultura, mucha poesía -afirmaba el Maestro-, tanto obras de arte, como la prehispánica, como la música que es también un pensamiento filosófico: “El hombre latinoamericano tiene también derecho de hacer filosofía de construir su propio sistema de pensamiento que, cuando menos, lo acerque a la verdad profunda”, insistía.

Por esto, y en medio de esta crisis de identidad que padece el hispano-latinoamericano, es fundamental evocar aquella frase de José Vasconcelos, lema de nuestra máxima casa de estudios, la UNAM: “Por mi raza hablará el espíritu”.

La masacre ocurri6a00d8341ca85853ef00e54fb910ae8833-800wió el 22 de diciembre de 1997 en el poblado de Acteal, municipio de Chenalhó, Chiapas. El saldo fue de 45 indígenas muertos de la comunidad civil ‘Las Abejas’: 18 niños, 22 mujeres y 6 hombres. Según relata el informe ‘Entre el Duelo y la Lucha’, del Centro de Derechos Humanos ‘Fray Bartolomé de las casas’, aproximadamente a las 10:30 a.m., se encontraba parte de la comunidad de Acteal junto con los desplazados de las otras comunidades en la ermita católica orando para pedir por la paz en Chenalhó. La gran mayoría de los orantes llevaban tres días de ayuno. Los refugiados y habitantes de Acteal escucharon una gran cantidad de balazos provenientes de varias direcciones acercándose a la ermita. Según algunos testigos, un grupo numeroso de al menos 90 personas dispararon con armas de alto calibre y con balas expansivas contra los hombres, mujeres y niños desarmados. Los campesinos intentaron huir y esconderse en diversos lugares. ¿Lo demás? Una serie de mayores injusticias perpetradas en contra de una veintena de indígenas inocentes, culpados, encarcelados y sentenciados a casi 30 años de prisión  por un delito que no cometieron. Delito que un grupo paramilitar, contrainsurgente, entrenado por el gobierno estatal en turno, cometió. Claro, fue ‘sencillo’ culpar a un grupo de evangélicos presbiterianos tzotziles, de asesinar a tantos inocentes por el mero hecho de ser católicos, mientras rezaban en su capilla. Era más creíble justificar la matanza por cuestiones religiosas.
Once años después de un sinnúmero de protestas; de negarle la entrada a medios y gente del extranjero; de despidos, de peticiones de la Comisión de Derechos Humanos, de cambios en los gobiernos, de la reapertura del caso y del sufrimiento de tantas familias; el 12 de junio de 2009, integrantes del Comité de Familias y Amigos de los Inocentes Presos por el Caso Acteal, demandaron libertad para los inculpados que se encuentran detenidos en el penal de El Amate, en Chiapas, acusados de ser los autores de la masacre ocurrida.
El 5 de agosto, la Corte dictaminó que hubo manipulación del sistema de justicia a favor del Estado. El 10 de agosto, organizaciones cristianas evangélicas agrupadas en Confraternice hicieron un llamado al obispo Samuel Ruiz y al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas para que dejen de perseguir a los indígenas acusados de la masacre de Acteal.  Logrando así que el 12 la Suprema Corte de Justicia ordenara la liberación de 20 de los indígenas presos por la matanza de Acteal, ya que sus sentencias se basaron en pruebas y testigos fabricados por la Procuraduría General de la República.
Hoy, los indígenas acusados injustamente, esperan que el compromiso del gobierno del estado, de reubicarlos en algún poblado lejano al suyo y las tierras con las que puedan trabajar, se cumpla.  Tratando de reconstruir lo que el descaro, la conveniencia política y la impunidad destruyeron. Lamentablemente, los casos de injusticia rural son cada vez más, violando todos sus derechos, como uno tan básico que es el de tener un intérprete en los tribunales. Desde estas líneas manifiesto mi denuncia social ante estas graves ‘deficiencias’ de nuestro sistema de impartición de justicia. Reclamo a las autoridades que fomentan, planean y solapan estas situaciones, y a la vez, hago un llamado a la población mexicana a no participar ni encubrir la mentira; y a no rendirse, a no conformarse y a luchar hasta el cansancio por lo que es justo.
“Dejar la cárcel  fue como si acabáramos de nacer, pues no tenemos para comer ni con qué trabajar ni comprar, estamos con las manos cruzadas. Si estuviera en mi comunidad podría renovar mi cafetal, cultivar mi tierra; sin embargo, la cosa va a ser difícil.” Tomás Pérez Méndez, evangélico liberado.

Apenas este 5 de noviembre, autoridades penitenciarias liberaron del penal de El Amate, acatando la resolución de la SCJN, a nueve indígenas tzotziles acusados de participar en el asesinato de 45 personas en Acteal, el 22 de diciembre de 1997.

Los liberados son Ignacio Gómez Gutiérrez, Emilio Gómez Luna, Hilario Guzmán Luna, Juan Gómez Pérez, Mariano Díaz Chicario, Pablo Pérez Pérez, Pedro López López, Juan Hernández Pérez y Manuel Luna Pérez.

La dirección de la penitenciaría tenía en su poder las cartas de liberación desde las 23:00 horas de ayer y sólo esperaba la asistencia del actuario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para proceder a la excarcelación, que ocurrió esta madrugada.

Los liberados forman parte del desaparecido Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, que en Chiapas coordinaron hasta su extinción Manuel Anzaldo Meneses y su esposa Juana Guadalupe García Palomares, ahora defensores de los presos de Acteal.

Este grupo se suma a los primeros 20 liberados el pasado 12 de agosto, y que al igual que los primeros, no podrán regresar a sus hogares en la comunidad de Acteal y otras del municipio de San Pedro Chenalhó.

homofobia-velas-finalLuego del reciente atentando ocurrido el pasado 3 de agosto en Medio Oriente en Tel Aviv, en el que fallecieron dos jóvenes y otros 12  quedaron heridos; decenas de miles de personas en esa ciudad participaron  en una manifestación contra la discriminación de los homosexuales.

Según el diario catalán El Periódico, el ataque si bien ha conmocionado al país, no todo el mundo está sorprendido. Los partidos de los ultraortodoxos, con frecuencia, acusan  a la comunidad gay de propagar enfermedades, de pervertir a los jóvenes e incluso de provocar catástrofes naturales.
El año pasado, un diputado del Shas, Shlomo Benziri, llegó a decir en el Parlamento que el sexo entre hombres es la causa oculta de los terremotos. De hecho, cada año durante la marcha gay de Jerusalén, las calles se inundan de insultos e intentos de agresión, llegando a lanzar bolsas de excrementos sobre los participantes. Hace cuatro años, dos personas fueron apuñaladas.

Lo anterior, me lleva a reflexionar acerca de las reacciones y acciones que la discriminación y el odio provocan en los seres humanos. La historia nos revela datos importantes en relación a los grupos vulnerables y los movimientos sociales que se han originado del racismo, la misoginia, la intolerancia religiosa y en este caso, de la homofobia.

En 1969, el 28 de junio fue elegido el Día del Orgullo de gays, lesbianas, transexuales, bisexuales, transgéneros (Diversidad Sexual), ya que, en esta fecha se produjeron unas protestas civiles protagonizadas por homosexuales y travestis contra las continuas intimidaciones, hostigamientos y humillaciones en el bar Stonewall  Inn, en el  barrio Village de Nueva York. Desde entonces, la comunidad LGTB (Lésbico, Gay, Transexual, Bisexual), conmemora este día como el comienzo de una lucha contra la discriminación.
Cuarenta años después, este día sigue siendo el día más importante para quienes tienen una orientación no heterosexual. Para el resto, es un día más; no obstante, quiero aprovechar que la fecha es reciente para referirme al tema, no del orgullo gay, sino de la homofobia latente en nuestra sociedad mexicana, que pisotea el respeto a la vida y a la libertad de expresión.
Ahora bien, ¿qué es la homofobia? El término como tal, no ha dejado de evolucionar. Por ejemplo, en 1972, la homofobia significaba “el miedo a estar con un homosexual en un espacio cerrado”. Pronto, el Diccionario Larousse la cambió por la siguiente: “Rechazo de la homosexualidad, hostilidad sistemática hacia los homosexuales”. Más tarde, Daniel Welzer-Lang (Sociólogo, fundador de la red de Hombres Profeministas), propuso una nueva definición: “de modo más extenso, la homofobia es la denigración en los hombres de cualidades consideradas femeninas y, en cierta medida, de las cualidades consideradas masculinas en las mujeres”, según el Diccionario de la homofobia de Louis-Georges Tin.
Quedando claro lo anterior, en México, se calcula que cada mes ocurren alrededor de 15 homicidios contra integrantes de la comunidad LGTB, según Angie Rueda Castillo, responsable del programa en materia de discriminación por género, preferencia e identidad sexual del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. De hecho, en Latinoamérica, pese a los avances en contra de la discriminación, México ocupa el segundo lugar en la ocurrencia de crímenes por homofobia, después de Brasil.
En un estudio periodístico de Fernando del Collado, publicado con el título Homofobia, odio, crimen y justicia, se habla de 400 muertos entre 1995 y 2005, es decir, unos 3 asesinatos al mes; sin embargo, la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia, calcula que sólo se denuncian uno de cada cuatro crímenes.

homofobiaAnte esto, vale la pena explicar que, la homofobia no se traduce solamente en homicidios, otras formas de violencia, según un estudio de 2007 de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Xochimilco, son: violencia verbal en el 32% de los casos, acoso sexual en el 18%, asalto en el 12%, seguimiento o persecución en el 12% y amenazas en el 11%.
Interesantemente, las formas de discriminación más sobresalientes son la no contratación en un empleo; amenaza de extorsión y detención por policías; y maltrato de empleados.

De hecho, de acuerdo a este estudio, el 71% de los jóvenes mexicanos no aceptaría que se le dieran los mismos derechos a los homosexuales que a los heterosexuales. Otra encuesta de 2006 afirma que el 33% de los mexicanos siente aversión por los homosexuales, un 40% no quiere políticos destacados homosexuales y un 32% no quiere vecinos homosexuales.
Es de notarse, entonces, que nuestra sociedad mexicana es marcadamente intolerante a la denominada ‘diversidad sexual’. Y es que, sea cual sea la postura que tengamos sobre ella, a favor o en contra, nada justifica la violencia verbal, psicológica y física contra ningún ser humano, heterosexual u homosexual. Por esto, es necesario que erradiquemos todas las formas de maltrato y discriminación de nuestro vocabulario y de nuestro comportamiento.
Así como el hecho de no ser machista, no implica ser feminista; el hecho de estar en contra de la homofobia, no significa ser pro-gay. Así que, liberémonos de los prejuicios y comencemos a construir individuos que si bien luchen por sus valores y convicciones, no lo hagan a costa de la integridad de los demás.

470063932_56a501998b_bVivimos en el país de las desigualdades, en el que los pobres se vuelven más pobres y los ricos más ricos. Un país en el que la mala distribución de las riquezas sigue matando la esperanza de millones de trabajadores que a diario, de sol a sol, luchan por proveer de lo necesario a sus familias. En tanto, una élite rellena sus bodegas de dinero, uno que no corresponde a su esmero y, mucho menos, a su capacidad. Con lamento, tenemos que admitir que nuestra amada Patria Mexicana es merecedora de su 3.3 de calificación en corrupción, en una escala del 1 al 10, posicionándose en los primeros 10 lugares; de su 2 en materia de Derechos Humanos, y de ocupar el quinto sitio a nivel mundial en corrupción empresarial, según la Organización Anticorrupción Transparencia Internacional.

El leve avance logrado en 2006 en materia de distribución equitativa de la riqueza se anuló en 2008, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso y Gastos de los Hogares (ENIGH), recabada por el INEGI. Esto, luego de que 3 años atrás el 60% de la población más pobre poseía 27.6% de los ingresos totales del país, porcentaje que disminuyó a 26.7% en 2008. Por el contrario, 10% de los mexicanos más ricos concentraron 35.7% de los ingresos en 2006, cifra que creció a 36.3% el año pasado; es decir, avanzó la desigualdad.

En palabras de José Luis de la Cruz, investigador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), de 2006 a 2008 el grupo más pobre del país fue el más afectado por la reducción de su ingreso monetario; mientras que la población de mayores ingresos mantuvo sin cambios sus recursos, lo que significa que aumentó la concentración de la riqueza en favor de la población más rica.

En 2008, las familias de nuestro país gastaron un 34 % de su salario total en comida; un 18% en transporte, en educación y esparcimiento un 13.5%, y un 10% en ivienda y combustibles.
Ante esta situación, expertos pronosticaron una peor situación para 2008-2010, debido a la caída de las remesas. En 2008, los ingresos que recibieron los hogares más pobres en forma de remesas, representaron 25% de sus ingresos totales.

Muchos quizás argumenten que el pobre lo es porque quiere, en numerosos casos es así; no obstante, tenemos que reconocer que la injusticia que impera en México es, a todas luces, el factor determinante para que el grueso de la población de ‘clase’ media y media baja, no  obtenga los ingresos que corresponden a su esfuerzo, su tiempo e incluso, a su preparación académica. Mujeres y hombres, todos los días bregan con la doble jornada, con un salario insuficiente, y con la indignación de tener que atestiguar cómo muchos ‘poderosos’ se reparten nuestros impuestos y recursos entre ellos. Desgraciadamente en esta nación ‘humana’ y ‘generosa’, ‘la tierra no es de quien la trabaja’.

Luchar contra el sistema puede parecernos una tarea titánica, pero no debemos conformarnos ni resignarnos. Cada vez que podamos, provoquemos la denuncia social y legal. Paso a paso, uno a uno, podremos ir creando una restructuración en pequeños niveles de la sociedad, restructuración que nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos podrán ver en crecimiento, para así gozar de una mejor calidad de vida. Ladrillo a ladrillo es como se contruyen los grandes edificios, no nos cansemos de hacer el bien porque a su tiempo veremos los resultados, la recompensa, reza una frase bíblica…¡no nos cansemos!

Hace unos días, en La Jornada en línea, se publicó una nota en la que el reconocido escritor peruano, Mario Vargas Llosa durante una visita a la ciudad de Caracas, opinó que Venezuela puede convertirse en una “dictadura comunista”, en la “segunda Cuba de América Latina” si el proceso político en curso continúa y el país se sigue alejando de la democracia.

“Hay espacios de libertad que todavía están allí y creo que hay que aprovecharlos, si no queremos que Venezuela deje de ser una sociedad democrática y se convierta en una dictadura comunista”, agregó el escritor.

Según Vargas Llosa, hay una reciente “radicalización del régimen” venezolano, un “temor creciente a toda forma de crítica” que provoca una reducción de las “libertades públicas”.

No obstante, el escritor peruano se refirió “al hostigamiento y las amenazas por parte del gobierno contra (la televisión privada) Globovisión” o al recorte de las atribuciones para los “alcaldes y gobernadores elegidos en comicios legítimos”, lo cual hace que algunos “recurran al exilio”, refiriéndose al alcalde de Maracaibo (oeste), Manuel Rosales, exiliado en Perú.

“Si este camino no se interrumpe, Venezuela se convertirá en la segunda Cuba de América Latina. No lo debemos permitir”, insistió.

Sobre las últimas decisiones de política económica de Chávez, Vargas Llosa consideró que la “propiedad social” en lugar de propiedad privada le pone “los pelos de punta” y “satanizar al empresario privado es una política suicida” porque va en contra de la prosperidad de las naciones.

Después de esto, opiniones de algunos venezolanos ‘ofendidos’ se dejaron leer en el sitio de La Jornada, la mayoría calificaba a Vargas Llosa como vendido, ignorante, torpe, como un personaje que negocia con los Estados Unidos: premios y reconocimiento, a cambio de ser ’su vocero’.

Por mi parte, en ninguna manera creo que Vargas Llosa sea un tonto o vendido; simplemente creo que, como un buen número de latinoamericanos estudiosos de la realidad social, ve el advenimiento de una Venezuela socialista semejante a la Cuba de ayer, de hoy. No es difícil estar de acuerdo con él, y lo digo sin simplismo. Lo otro es que tampoco el capitalismo imperante en países como el mío: México, ha sido el remedio a todos los males. Los 110 millones de MEXICANOS bregamos día a día con la mala distriibución de las riquezas, la desigualdad, la corrupción y el enriquecimiento ilícito de los gobernantes. Con todo, la iniciativa privada, en la que nuestro sistema económico se basa, por supuesto que ha generado una gran cantidad de empleos, y por otro lado, esta libertad nos proporciona a millones de mexicanos y mexicanas la oportunidad de salir adelante por nosotros mismos, levantando nuestras pequeñas, medianas o grandes empresas. ¡A pedir de boca!
Lo otro, y con esto concluyo, es el advenimiento del denominado ‘Capitalismo social’, el cual se define como el sistema económico que persigue la justa predistribución de la riqueza y la valorización del trabajo humano, poniéndose la economía al servicio del hombre.
Llama mi atención la reflexión de Erasmo Salinas, blogger de ciudadanosenred.com cuando señala: ‘Capitalismo y marxismo, se dan la mano en la opresión de los seres humanos, si el primero nos explota desde el mercado, el segundo lo hace desde el Estado. Entre ambos cierran cualquier posibilidad de evolución independiente de los seres humanos.’

Muchas opiniones encontradas existen a este respecto; vale la pena darlas a conocer y debatr en torno a ellas. Latinoamérica vive tiempos de cambio, de revoluciones desarmadas, de ‘izquierdas’ en el poder, de derechas desgastadas, de crisis económica, y de pueblos cada vez más empobrecidos, pero a la vez, con garra de protesta. Con voz y voto.

Nos toca a quienes tenemos cierta difusión y mayor acceso a las esferas de poder y de opinión, comprometernos con la causa latinoamericana, estudiarla, evaluarla y abanderarnos con ella.

Hace unos días, mientras compraba libros por Ciudad Satélite en el Estado de México, unos amigos me informaron que, justo en el edificio de a lado, estaba la reconocida Directora y Actriz, Patricia Reyes Spíndola. De inmediato, fui a buscarla, y la encontré con algunas personas, colocando unos cuadros en lo que sería su tercera Academia de Actuación ‘M&M STUDIO’, además de las ya existentes en el Distrito Federal y en el estado de Puebla.

Me acerqué, y con gran placer la saludé y le pedí una entrevista. Ella, con gentileza y agrado aceptó. Entonces, tomamos dos sillas de su salón en construcción y comenzamos a conversar:

Priscila: ¿Cómo surgió el proyecto

de implantar estas Academias de actuación?

Patricia: Bueno, he estado en la docencia toda mi vida; enseño desde que tenía 21 años. Esta Academia de Ciudad Satélite es la tercera. El primero de abril empezamos un trimestre para arrancar después con el semestre. Levantar estas escuelas es mi proyecto personal; me encanta dar clases, y he tenido la fortuna de que mis compañeros me han apoyado mucho: Miguel Angel Ferriz, Salvador Sánchez, y también

Directores de la talla de Casal, Ripstein y Pons. Tengo realmente un equipo de maestros de primera. Ahora van a dar clases, Pilar Pellicer y Jorge Luke.

Priscila: La respuesta puede ser obvia, pero ¿por qué el anhelo de enseñar?

Patricia: Tengo una vocación, y hace 17 años decidi abrir mi primera escuela. Esta es la segunda generación, con mi sobrinos y mi hermana.

Priscila: ¿Qué tiene que hacer alguien que quisiera incursionar en una de tus Academias?

Patricia: Yo no pido papeles ni nada. Tengo mucha gente de provincia, sobre todo de Puebla y Tlaxcala. Para entrar no necesitas nada mas que tener pasion, paciencia y disciplina. A la tercera falta les doy de baja, y el tercer retardo es una falta, yo no los dejo entrar ni un minuto después de que el profesor ya ingresó al aula. De tal forma que es muy fácil entrar a mi escuela, pero, lo que también es muy fácil, es salir.

Priscila: Como ejemplo de mujer emprendedora y luchadora, ¿qué opinión tienes en cuanto a la equidad de género que cada vez se está impulsando más?

Patricia: Precisamente que se está impulsando cada vez más, y que es responsabilidad nuestra seguir adelante con esto. Es responsabilidad nuestra lo mucho que podamos alcanzar. A las mujeres constantemente nos obligan a siempre estar demostrando que sí podemos, cosa que no les piden a los hombres.
El otro día en un vuelo -yo le tengo miedo a volar-, mi sobrino y yo nos dimos cuenta que ‘el piloto’ era mujer, por lo que él me preguntó si no me daba más miedo que quien controlara el avión fuera mujer, y yo le respondí que muy por el contrario, que me tranquilizaba. De hecho, aterrizó perfecto, como si tuviera tacón. Esta experiencia me dejó pensando en que jamás se pone en duda cuando un piloto viene manejando, pero sí cuando se trata de una mujer…

Priscila: Esto es como la gente que dice que debemos ‘agradecerle’ al ex-presidente Adolfo Ruíz Cortines por habernos otorgado el voto ¿no?

Patricia: ¡Exacto! Yo nací en 1953, justo cuando Ruíz Cortines hizo valedero el derecho de la mujer al voto. Pero sí, hablan de este evento como si le debiéramos un favor al ex-mandatario, y no, más bien ya se habían tardado.

Priscila: Siguiendo y concluyendo con el tema de la mujer, háblanos sobre tu papel en ‘Monólogos de la vagina’.

Patricia: ¡Es una obra divertida, lúdica, que todos deben ver! Estuvimos hace unas semanas en Xalapa y próximamente estaremos en el puerto de Veracruz. Lo que sí les recomiendo es que vayan en parejas, se disfruta mucho más. Los varones se deben enterar qué quieren nuestras vaginas.

Priscila: ¡Muchas gracias por esta entrevista Patricia!

Patricia: No, muchas gracias a ti.

Para mayores informes: http://www.patriciareyesspindola.com/



A propósito de la publicación de abajo, hace unos días en un canal de vídeos estaba viendo el de la cantante española Bebé, llamado ‘Ella’. En él, al igual que en su canción ‘Malo’, la cantautora se pronuncia a favor de la mujer. En el vídeo, se pueden apreciar distintos tipos de féminas que representan a nuestro género: madre, hija, profesional, esposa, amiga, artista, intelectual, trabajadora, ama de casa, etc.

Debo decirlo, la canción es realmente inspiradora, ya que invita a la mujer a valorarse, a sentirse una reina, a no claudicar, a persistir ante todo y ante todos.
Para muchos, el tema de género refleja un supuesto ’sentimiento de inferioridad’ que las mujeres atípicas, tenemos en relación a los hombres. He escuchado todo tipo de comentarios misóginos que manifiestan la ignorancia y el irrespeto de quienes los dicen: “¡Ah! Es que son feministas!”, “Lo dicen porque siempre se han sentido inferiores a los hombres”, “¡Tenía que ser mujer!”, “No le hagas caso, ha de estar en sus días” y un largo etcétera. Día a día, las mujeres que nos movemos en los círculos laborales, principalmente, somos blanco de señalamientos machistas, sobre todo si ejercemos algún tipo de liderazgo.
Estoy de acuerdo en que, hoy por hoy, muchos hombres están cambiando los paradigmas y las tradiciones establecidas por la sociedad convencional, y que a diario, procuran vivir esa nueva masculinidad que coloca al varón en el sitio que le corresponde y que, incluso, le conviene. Con todo, la inmensa mayoría de representantes del género masculino, TODAVÍA se rehusa a abandonar el papel de ‘macho’ que las abuelas, los tíos y los padres les heredaron.
Hace unos días, en una entrevista con la primera actriz, Patricia Reyes Spíndola, cuestionó el porqué de que la mujer constantemente tenga que demostrar que sí puede con las tareas, que ha valido la pena darle el beneficio de la duda. Cuando a los hombres no se les exige lo mismo. De hecho, ayer, durante una reunión ‘a puerta cerrada’ de destacados líderes políticos del estado de Veracruz, noté con pena que en el salón sólo habían dos mujeres: una de las dirigentes…y yo.
Le comenté a uno de mis compañeros sobre el tema, y de inmediato me dijo: “¿Ves? si realmente fueran excelentes en lo que hacen estarían aquí”, a lo que contesté: “No es eso, hay muchas mujeres excelentes en su trabajo, pero como la mayoría de quienes toman las decisiones en estas altas esferas son hombres, se sigue impidiendo que un buen número de ellas llegue al lugar que le corresponde. Seguimos peleando para que eso pase, y el proceso no es sencillo. Por ejemplo, ¿por qué en estos comités en el 90% de los casos se les da la Presidencia a los hombres, y la Secretaría a las mujeres?”
Mi amigo reflexionó unos instantes y enseguida arguyó: “Bueno, pero es que si realmente fueran excelentes estarían aquí”, y de nueva cuenta discrepé con su explicación: “Definitivamente, como decía Paty Reyes Spíndola, las mujeres constantemente tenemos que estar demostrando que SÍ PODEMOS; cuando muchos hombres, con todo y su mediocridad, ocupan puestos importantes, sólo porque son hombres. Si hubiera una cultura de la equidad, exigiríamos igual excelencia en ambos géneros. Pero no es así.”
Fue hasta ese momento cuando mi colega asintió y me expresó su convergencia con la reflexión.
Esta anécdota sólo refleja la realidad que se vive en países tan machistas como el nuestro. Hoy día, debido a las recientes reglas dictadas en el ámbito político, se procura un equilibrio de sexos a la hora de conformar consejos, comités o cualquier otro equipo de trabajo. No obstante, muchos de quienes deciden la conformación de los mismos, proponen a las mujeres para puestos de subdirección o puestos menores. Nosotras nos hemos acoplado a estas decisiones no porque seamos ‘débiles’ o ‘dominadas’, sino porque, de esta forma, estamos más cerca de los altos puestos. Podemos lograr más estando un escalón más abajo -en términos simplemente jerárquicos- , que no estando. Conocemos casos de exitosas congéneres que, subiendo poco a poco la montaña, consiguieron alcanzar la cima. Esta actitud es propia de mujeres y hombres con emprendedurismo y visión, sin embargo, por la historia que arrastramos, a las del ’sexo débil’ nos ha costado más la travesía.
En el campo laboral se nota más. Muchos colegas o subordinados creen que, por ser mujeres, gozamos de privilegios con los mandos superiores. A un buen número de hombres que laboran con nosotras, les molesta y atemoriza nuestro éxito, y de inmediato buscan razones que justifiquen los logros obtenidos, razones que eximan nuestra capacidad y efectividad: “Seguro se acuesta con el jefe”, “Es que son más condescendientes con ella porque es mujer”, “La ascendieron porque lo necesita más que nosotros, como es madre soltera”, “Es la subdirectora porque así el Director podrá manipularla”, entre muchos otros comentarios que intentan boicotear el profesionalismo de muchas emprendedoras.
Por otro lado, tenemos que reconocer que el mundo laboral fue dominado tradicionalmente por los hombres hasta hace un tiempo, por lo que, las reglas que rigen, en su gran mayoría, son las que fueron escritas por y para ellos, porque, como dice Gail Evans, la Vicepresidenta ejecutiva de CNN: “las mujeres estábamos ocupadas en otra cosa…” de tal forma que, esas misma reglas “fueron hechas a medida de los hombres y de sus patrones de comportamiento innatos.”
Si bien es cierto que, cada vez más, la mujer se sitúa en puestos de poder y autoridad, también es verdad que todas las que trabajamos, sea como jefas o subordinadas, hemos tenido que amoldarnos a esas normas que caracterizan el ámbito laboral, normas que no fueron diseñadas a nuestra medida y de acuerdo a nuestros patrones de comportamiento innatos, como en el caso de ellos.
Para muestra un botón: las embarazadas representan una pérdida y una molestia para sus empleadores, porque tienen que pagarles las semanas que no irán a trabajar. Por ley no las pueden despedir, pero muchos lo hacen. Si las reglas las hubiéramos puesto nosotras, las cosas serían un tanto diferentes.

El tema es amplísimo y complejo. Implica romper paradigmas, prejuicios y reeducar a la sociedad. Implica construir de nuevo y  no cansarse de luchar. Como dije en mi publicación anterior, el machismo no es sólo cuestión de ‘machos’, sino de mujeres que persisten en dejarse dominar y mantener, mujeres que no explotan todo el potencial que yace dentro de ellas. A lo largo de la historia varias mujeres valientes abrieron brecha para estas generaciones; nos corresponde hacer lo mismo. Ya basta de decir: “es que las niñas sólo vienen a sufrir a este mundo”.

Ojalá tanto hombres como mujeres tomáramos más conciencia de esto. Que pudiéramos persistir en la equidad de género y en la búsqueda por el equilibrio en el campo laboral. Con sus reglas y todo.
Mientras tanto, corresponde a nosotras seguir ajustándonos a esos diseños masculinos del trabajo,  y a ellos, entender que, si bien estamos al mismo nivel, tenemos numerosas características naturales que nos hacen diferentes.
Por cierto, recomiendo el libro ‘Juegue como hombre, gane como mujer’ de Gail Evans, y el vídeo de Bebé… http://www.youtube.com/watch?v=-mRxa_c9z6o

El 8 de marzo, como la mayoría sabemos, es el día internacional de la mujer. Año con año, los medios de comunicación y diversas organizaciones, se esmeran por darle una mayor difusión a la celebración. Las felicitaciones y los regalos se propician cada vez más, y con un aire de victoria y reivindicación, muchas de las festejadas, nos sentimos orgullosas de que el calendario mundial recuerde que seguimos luchando por nuestros derechos. Con todo, pocas y pocos conocen que esta fecha conmemora a las mujeres trabajadoras que murieron en un incendio ocurrido en una fábrica textil de Nueva York en 1908, cuando hacían una huelga, para exigir la reducción de jornada, seguridad en el trabajo y tiempo de lactancia. Posteriormente, el día internacional de la mujer fue instaurado en 1910 por la alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca. Un año después, más de un millón de mujeres participó públicamente en el primer festejo de tan renombrada fecha. Entre sus demandas más importantes estaban: el derecho al voto y a ocupar cargos públicos, el derecho a trabajar, a la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación en el trabajo.
Sin embargo, no fue hasta diciembre de 1977 que la Asamblea General de las Naciones Unidas resolvió establecer el 8 de marzo como Fiesta Internacional de la Mujer.Dos años después, en 1979, ésta misma, acordó la Convención de eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer; ubicando el tema de la inequidad de género como uno de los puntos a desterrar en la agenda mundial de desarrollo.

La pugna contra los prejuicios, el machismo y la opresión (física e ideológica), tanto de hombres como mujeres, se fue ganando, ya que, luego de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de Copenhague en 1994 y la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995, la comunidad internacional dedicó dos de los objetivos de desarrollo del milenio a la situación de las mujeres que deberán ser acatados y debidamente cumplidos hacia el año 2015:
1.-Promover la igualdad de oportunidades entre los géneros y la representación equitativa de ambos sexos en procesos de decisión.
2.-Reducir en tres cuartas partes la mortalidad materna que afecta de manera especial a los países andinos de América Latina, y en el Perú, a Puno.
Hoy, después de cien años desde aquella primera batalla que dio lugar a esta conmemoración en Nueva York, el panorama se vislumbra diferente; y aunque se pueden respirar aires de cierta libertad y justicia tenemos que reconocer que aún nos falta mucho camino por recorrer en esta travesía rumbo a la equidad de género, término que, por cierto, está de moda en los discursos de muchos personajes del ámbito político.
Y es que, pese a que los países latinoamericanos firmaron y ratificaron de forma masiva la mencionada Convención promulgada en 1979, la realidad actual nos lanza varios indicadores de que la tarea no está resuelta, dado que, de los mil 300 millones de pobres que existen en el planeta el 70% son mujeres; las cuales constituyen más de los dos tercios de los 860 millones de personas que no saben leer ni escribir, con un ingreso que suele ser inferior entre un tercio y casi la mitad de lo que gana un hombre, y con las complicaciones durante el embarazo y el parto que mata diariamente a mil seiscientas en todo el mundo.
Los datos también nos muestran que una de cada tres mujeres es víctima de abusos en el mundo, y que es más probable que una mujer de entre 15 y 48 años padezca alguna forma de violencia que cáncer, esto, según Eleonor Faur, oficial de enlace del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).

De hecho, el CLADEM (Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer) situó a Colombia como el país latinoamericano donde menos se respetan los derechos de las mujeres porque todas las partes las utilizan “como botín de guerra”.
En México las cosas no son muy diferentes, ya que en 2006, una encuesta reveló que el 67% de las mujeres mayores de 15 años ha sufrido algún tipo de violencia. En Ecuador, el 37% declaró que vive en permanente situación de violencia, esto, por mencionar algunos ejemplos. Lo cierto es que esta misma situación se vive en toda América Latina. Todavía se padece la violencia de género, un indicio de ello, es el feminicidio, es decir, el asesinato de mujeres por el solo hecho de ser mujeres. Nuestro país, va a la delantera en esta práctica brutal (sobre todo si nos ubicamos en Ciudad Juárez, Chihuahua), puesto que de acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México, se estima que entre 1993 y 2005 casi trescientas mujeres fueron asesinadas en esa localidad y 4 mil quinientas permanecen desaparecidas; muchas fueron sometidas a tortura, mutilaciones con saña y/o violencia sexual. Del resto de Latinoamérica no tenemos datos precisos, pero también sucede, y es menester de los gobiernos, principalmente, operar para erradicar cualquiera de estos actos de agresión y discriminación que minan la esperanza de crecer como sociedades sanas y realmente civilizadas.
Por lo anterior, vale la pena destacar que, una de las iniciativas que se han tomado para monitorear la situación global en la que se hallan las mujeres, es la creación del IEG (Índice de Equidad de Género) que sirve para clasificar a los países a partir de ciertos indicadores que reflejan los niveles de inequidad que pueden ser comparables a nivel internacional.
Las regiones que poseen los valores más altos del IEG en 2008 son los de las regiones de América del Norte (75), Europa (72) y América Latina y el Caribe (67). En la media están las naciones de Asia Oriental y el Pacífico (64); y en último lugar están los países de Asia Central (63), África Subsahariana (53), Asia Meridional (49) y, Medio Oriente y Norte de África (48).

Según los datos obtenidos de los últimos informes del IEG, en cuanto a la actividad económica, acceden con menos posibilidades al ámbito laboral en comparación de los hombres; además de que ganan entre 30% y 40% de los ingresos de los varones por el mismo trabajo, lo más lamentable es que, en este rubro, América Latina va a la cabeza.

En relación al empoderamiento, la inequidad se hace sumamente notoria. Pues, a pesar de los avances que muchas féminas han logrado en el mundo empresarial y en el político, en éste último, sólo se ocupa un 17% del total de curules en los parlamentos cuando la meta estaba fijada en 30%. Únicamente 19 estados son los que lo han logrado, de los cuales, 5 lo han conseguido sin necesidad de cuotas de género: Cuba, Finlandia, Dinamarca, Nueva Zelandia y Bielorús.

Sobre la educación, podemos decir que hay más paridad en la mayoría de los países, logro que no debe asentarnos en la confianza, sino en el desafío. Estadísticamente, son las mujeres las que más se gradúan.

Como es de notarse, la llamada ‘equidad de género’, no se hace patente en toda su magnitud. No se puede negar que, la meta a la que se pretende llegar en 2015, nos sigue quedando lejos; no tanto como hace medio siglo, cuando Ruíz Cortines le otorgó el sufragio a la mujer en México, pero sí con una considerable distancia que juntos; gobiernos, organizaciones, instituciones académicas y religiosas, hombres y mujeres, podemos acortar.

Es verdad, son muchos los esfuerzos que se han hecho para lograr la equidad, la cual, contrario a lo que se pueda pensar, no sólo beneficia a la mujer, sino al hombre. Porque, sólo entendiendo que estamos en un mismo nivel, que somos iguales, que no es el género lo que nos da mayor o menor importancia y/o capacidad, es como el progreso y el crecimiento se hará más palpable.
Es labor de todos enseñar a estas nuevas generaciones y reeducar a las que las anteceden, en esta cultura de la igualdad y la justicia para hombres y mujeres.

Desde estas líneas, quiero expresar mi gran admiración a la mujer trabajadora, madre, hija, amiga, hermana, esposa.
A la mujer indígena, la latina, la asiática, la afrodescendiente, la caribeña, la oceánica.
A la ama de casa, la empresaria, la profesionista, la empleada, la gobernante.
A la niña, la
joven, la adulta y la anciana.
A la aguerrida,
la tierna, la intelectual, la carismática.
A todas mis amadas congéneres.

A las que han dejado la vida en su lucha por la justicia y la igualdad.
A las que solas, ha
n sacado a los hijos adelante.
A las que saben que su valor no depende de un anillo ni de un hijo.
A las que no bajan l
a cabeza ante el insulto, el golpe y el maltrato.
A las que toman la iniciativa en el trabajo, la familia y la sociedad.
A las que proponen, confrontan y se levantan.
A las que aconsejan, animan y escuchan.
A las que se superan y no s
e dejan boicotear por el machismo.
A las que se enorgull
ecen, pero no se ensoberbecen de ser mujeres.
A las que se entregan.
A las que sueñan y logran.
A las que saben dar y recibir.
A las que aman…
A las que, como yo, insisten en llegar alto, en pasar cualquier obstáculo que se les ponga enfrente:
A mi madre, ejemplo de mujer luchadora e independiente. A mi abuela, mi hermana, mis sobrinas, mis amigas y a mis maestras. A las que han dejado y dejan huella, a Priscila, Rahab y a Esther, mujeres de la Biblia. A Juana de Arco, Juana de Asbaje, Josefa Ortiz de Domínguez, la Madre Teresa, Juana Azurduy, Indira Gandhi, Rigoberta Menchú, Michelle Bachelet, y a todas aquellas guerreras anónimas que los registros históricos no contemplaron.
A Dios, por haber ideado cada detalle, cada fibra, cada característica de nuestro diseño femenino.

¡GRACIAS DIOS…PORQUE SOY MUJER!

“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.” (La Biblia_ Gálatas 3:28).

Resulta paradójico tomar el título de este tema musical del cubano Gerardo Alfonso en honor al ‘Che’ Guevara, para hablar sobre Estados Unidos y su nuevo presidente, el número 44: Barack Obama. Sin embargo, hay una gran convergencia entre ambos personajes: la esperanza. Ésta que el nuevo mandatario estadounidense, significa en los corazones de millones de ciudadanos, similar a la que miles de cubanos sintieron con la presencia del revolucionario más aclamado en el pasado siglo, Ernesto ‘el Che’ Guevara.
En ninguna manera los comparo, sino que, esa misma ilusión de quienes vislumbran un cambio en una especie de ‘mesías’, la pude contemplar en los rostros emocionados que vi esta mañana por televisión mientras se celebraba la toma de posesión del primer presidente afroamericano en un país que pisoteó por años la dignidad de la raza negra.
Y es que, para el pueblo estadounidense, cada vez más heterogéneo, lleno de contrastes, de una desigualdad que ya no pesa como antes, y de una soberbia que se avecina más escasa, “son los sueños todavía, los que tiran de la gente, como un imán que los une cada día…” porque “no se trata de molinos, no se trata de quijotes, es algo se templa en el alma de los hombres, una virtud que se eleva por encima de los títulos y nombres…”
Y así, por encima de los títulos y nombres, Barack Obama, tomó posesión de su nuevo cargo como Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, alrededor de las 12:00 p.m. de este martes 20 de enero ante más de 2 millones de presentes, que ocupaban 5 kilómetros del centro de Washington, cubiertos por una temperatura de 6 grados bajo cero.
Obama, se dirigió al los Estados Unidos, profesando su agradecimiento por la confianza dada, reconociendo los sacrificios realizados por sus ancestros, y por sus antecesores.
Con gran ímpetu instó al pueblo a reafirmar el espíritu perseverante para elegir una mejor historia, “para llevar adelante ese precioso don, esta noble idea, pasada de generación en generación: la promesa de Dios de que todos son iguales, todos somos libres, y todos merecen una posibilidad de buscar su felicidad total”.
Asimismo, ensalzó el trabajo de hombres y mujeres que, más en el anonimato que en lo público, han hecho a lo largo del difícil camino hacia la prosperidad y la libertad: “Una y otra vez estos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron hasta que sus manos estaban ásperas para que nosotros pudiéramos tener una mejor vida”, insistió.
Con este tenor, animó a los estadounidenses a seguir esta travesía, a no dejarse amedrentar por la crisis, dejando bien en claro que pese a todo: “Nuestra capacidad continúa sin disminución (…) A partir de hoy, debemos levantarnos, desempolvarnos, y comenzar de nuevo a trabajar para rehacer Estados Unidos.”

No dejó de mencionar a los detractores de su presente gobierno: “Hay algunos que cuestionan la escala de nuestras ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede tolerar demasiados planes grandes. Sus memorias son cortas.”
Sobre la economía señaló que, ésta, ha dependido no solo del tamaño del Producto Interno Bruto, sino del alcance de la prosperidad, en la capacidad de extender oportunidades a cada corazón dispuesto, no por caridad sino porque es la ruta más segura para lograr el bien común.
En este emotivo mensaje, Barack Obama, también se dirigió a todos los otros pueblos y gobiernos, desde las más grandes capitales hasta la pequeña aldea “donde nació mi padre, sepan que Estados Unidos es amigo de cada nación y cada hombre, mujer y niño que busca un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para liderar una vez más.”
De una manera muy puntual, el nuevo mandatario, se refirió a Irak, con quien, apuntó, forjaremos una paz ganada con mucho sacrificio en Afganistán. Con viejos amigos y ex enemigos, trabajaremos incansablemente para reducir la amenaza nuclear, y reducir el espectro de un planeta que se está calentando.
Igualmente, proclamó la igualdad haciendo hincapié en que “Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y de no creyentes. Estamos formados por cada lengua y cultura, extraídos de cada confín de esta tierra.”
Ya casi al final de su discurso, Obama expresó a viva voz: “Esta es la fuente de nuestra confianza, saber que Dios nos llama a darle forma a un destino incierto.
“Este es el significado de nuestra libertad y nuestras creencias, del por qué hombres y mujeres y niños de cada raza y religión pueden sumarse a esta celebración a los largo de esta magnífica alameda, y del por qué a un hombre cuyo padre hace menos de sesenta años seguramente no se le atendía en los restaurantes locales ahora puede pararse ante ustedes para prestar el juramento más sagrado.
“Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que cuando fuimos sometidos a prueba nos negamos a que este viaje terminara, que no dimos la espalda ni titubeamos, y con los ojos puestos en el horizonte y la Gracia de Dios sobre nosotros, llevamos adelante ese gran regalo de libertad y lo entregamos con seguridad a generaciones futuras”, concluyó, ante el aplauso, las felicitaciones, la alegría y las lágrimas de quienes lo rodeaban.
Al término de este loable y enfático mensaje, pensé en ese sueño que hizo patente Martin Luther King Jr., en su discurso leído en las gradas del Lincoln Memorial durante la histórica Marcha sobre Washington el 28 de agosto de 1963.
Pensé en que, tanto Luther King Jr. como millones de negros que sufrieron el látigo de la discriminación, no pudieron ver el principio del gran sueño que anhelaban, se convirtiera en una realidad.
Para mí, es inevitable. Me llena de una profunda emoción tratar de ubicar en una película mental un montaje alterno en el que, simultáneamente, escucho a Martin Luther King Jr. y a Barack Obama, con 46 años de distancia, emancipar este sueño de libertad e igualdad que resumo en unos cuantos párrafos tomados de ese gran mensaje proclamado en 1963:

“Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: ‘Afirmamos que estas verdades son evidentes, que todos los hombres son creados iguales’.
“Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
“Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, ‘Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a ti te canto. Tierra de libertad donde mis antecesores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad’. Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
“…De cada costado de la montaña, ¡que repique la libertad!
“Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: ‘¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios Omnipotente, ¡somos libres al fin!’”
Sí, Martin Luther King Jr., ¡sí! Esa pugna que continuaste por la libertad y justicia entre razas; ese sueño que tuviste décadas atrás, y que nos dejaste clavado en la mente y corazón, ese sueño de igualdad…hoy, ya se está gestando.

¡Gracias al Dios Todopoderoso!

Fotos de:

  • Zeezodean
  • Hyperakt
  • Ian262
  • Thoroughly Good
  • Neno
  • Ben Heine


Mucho se ha hablado de la crisis mundial que se avecinaba para este año 2009. Los medios de comunicación más importantes, durante todo el 2008, se encargaron de informarnos que ésta, sería histórica, sin precedentes, inédita. Se desplomó el precio del petróleo inflado hasta niveles irracionales por la especulación, cayeron los precios de los commodities y comenzó la recesión en las principales economías del mundo (EEUU y Europa).
Japón, segunda economía mundial, se hundió en el tercer trimestre en una recesión más profunda de lo previsto. Por otro lado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió de que Estados Unidos, que ya se encuentra en recesión, se enfrentará a nuevos reveses económicos, antes de una recuperación a finales de 2009.
Tal ha sido el impacto de ésta que, los gigantes empresariales han sido tambaleados de una forma inusitada. Tal es el caso del emporio japonés SONY, anunció la supresión de 8 mil empleos en el mundo y el cierre del 10% de sus plantas de producción. Otros de los casos más sonados han sido los de la rama automotriz: General Motors, Ford y Chrysler.
En esta misma situación se encuentra la industria de la aviación podría perder hasta 2,500 millones de dólares en 2009 debido a la crisis económica, según previsiones de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).
Evidentemente, la crisis no se ha olvidado de América Latina, y sus efectos se dejarán sentir en cuatro áreas claves como el comercio, el turismo, las remesas y las inversiones; esto lo puntualizó en Bruselas, el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias.“La crisis ya nos está golpeando y seguramente nos seguirá golpeando si no se comienza a enfrentar internacionalmente en forma decidida”, añadió.
Cabe mencionar que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calcula un crecimiento económico del 1% para los siete países de América Latina que constituyen el 90% del Producto Interno Bruto (PIB) regional: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.
La CEPAL estima un crecimiento del 1,9% para el conjunto de la región. Este cálculo se apoya en un supuesto optimista basado en que en la segunda mitad de 2009 comenzará una recuperación económica del mundo desarrollado.
En palabras del Director de la División de Desarrollo Social de la CEPAL, Osvaldo Kacef: “Habrá países más afectados como México por su vínculo con Estados Unidos o Centroamérica por su relación con el turismo. Pero en Sudamérica impactará la reducción de los precios de commodities. Sólo unos pocos países como Perú, Panamá y Uruguay crecerán pero más por una inercia del crecimiento actual.”
Según la agencia de noticias BBC de Londres, este 2009, en materia de exportación países como Venezuela, México y Ecuador, se verán muy afectados negativamente, a diferencia de las naciones centroamericanas dedicadas a la importación.
En este mismo sentido, Robert Ward, director de Global Projection de la Unidad de Inteligencia de la revista The Economist, apuntó que aunque América Latina está menos expuesta a la contracción crediticia que otras economías emergentes, tiene fuertes necesidades financieras que no se sentirán tanto en países como Chile, Brasil y México, pero que afectarán a todos.
Aunado a esto, la situación de algunas empresas importantes en Brasil y México que especularon en el mercado de futuros con la estabilidad de sus respectivas monedas y quedaron mal paradas cuando se devaluaron el peso y el real. CEMEX y Votorantim perdieron fuertes sumas en esta apuesta. En octubre, Controladora Comercial Mexicana, se declaró en bancarrota.
Cabe mencionar que en México, en los últimos días, el Ejecutivo Federal, lanzó su Plan Anticrisis, el cual, ha sido blanco de grandes críticas por resultar un tanto superficial, no previsor y escueto. Una especie de ‘aspirina socioeconómica’. Para muchos esto es sólo un blando ‘remedio’, para responder a las demandas de la población. Para otros, significa una luz en medio de la oscuridad, un ‘peor es nada’. Lo cierto es que, sea que nuestros gobiernos estén o no haciendo ‘algo’ para que esta crisis no ‘pegue’ tan fuerte, es tarea de cada individuo mantener la actitud del “echar pa’ lante” y de “echarle ganas”.
Es imprescindible que, sean cuales sean los pronósticos y/o las realidades que tengamos que enfrentar, no nos atemoricemos, conmocionemos o dejemos intimidar. Mas bien, veamos esta crisis o como una oportunidad de surgir y salir adelante, o bien, como el hundimiento. En todo caso, prefiramos la primera.
Es cierto, quienes han perdido sus empleos en los últimos meses no tendrán el mismo optimismo que quien les escribe; también es cierto que se avecinan tiempos difíciles en los siguientes meses (y según algunos, en los siguientes años). A pesar de esto, en esta época de ‘vacas flacas’, además de perder el empleo no debemos permitirnos perder la visión y el emprendedurismo.
Este es el año para los previsores, los buenos administradores, los emprendedores, los visionarios y todos aquellos y aquellas que se atrevan a mirar más allá de la realidad.

He aquí algunas recomendaciones finales para este año:

  1. Principalmente, apretarse el cinturón.
  2. Gastar no más del ingreso percibido.
  3. Si las circunstancias lo permiten, ahorrar.
  4. En cuanto al financiamiento, pese a que se advierte que las tasas comiencen a bajar en los próximos meses por un relajamiento de la política monetaria del central, no es recomendable endeudarse hasta que pase el temporal y vuelva la certidumbre.

Según el profesor principal de la Universidad de Texas y estudioso de las estructuras económicas del poder en el Perú, Francisco Durand:

“En el 2009 hay que tener mucha prudencia con los créditos y el manejo de las tarjetas, pues los intereses tenderán a subir; por la situación de aquellos de menores ingresos o la pérdida de empleo, va a ser más difícil que alguien cumpla con sus obligaciones de pago. Esa es una primera recomendación, otra es evitar el crédito de consumo de la banca que cobra intereses mayores del 100% anual- por ejemplo, el Banco Azteca-, y la banca de los grandes almacenes.
Bajar niveles de consumo innecesarios, probablemente, no viajar o ir menos al cine y concentrarse en aquellos rubros que son indispensables para la sobrevivencia o bienestar de la familia.

Fuente: www.news.bbc.co.uk y www.redprensarural.com